Mikel De Luis es un konpartsero de Bilbao. Con la Aste Nagusia 2011 a la vuelta de la esquina, le hemos entrevistado en el local de su konpartsa Sinkuartel. Mikel, que acaba de terminar la carrera de Educación Social en la U PV/EHU, lleva su compromiso social más allá del trabajo, y lo aplica en su cotidiano implicándose en causas que para él son importantes. Y lo hace, según él, de una forma divertida.
Estamos con Mikel De Luis, ¡hola Mikel!
¡Hola! Kaixo!
Mikel, tú sabes mucho de Fiestas de bilbao, ¿verdad?
Sí, un poquito, un poquito.
Llega Aste Nagusia, llega Marijaia…¿nerviosos?
Sí. Muy nerviosos y con muchas ganas. Después de todo el año, en el que hemos estado haciendo muchas actividades como el konpartsero-eguna, Santo Tomás, Carnavales,… esto es lo que cierra un poco todo el curso, y lo envuelve.
Es un trabajo que implica a mucha gente, ¿verdad?
Sí. Es un trabajo de todo el año y de mucha gente; quedamos, nos repartimos el trabajo en pequeñas comisiones para organizar las actividades de todo el año...
¿Cuántas konpartsas sois?
Somos veintiocho konpartsas, acaba de entrar una más, y cada vez hay más ambiente y más ganas de trabajar. La verdad es que eso nos une mucho: las ganas que tenemos.
Para mucha gente es la mejor fiesta del mundo, para la mayoría es fiesta, y para vosotros… mucho trabajo, ¿verdad?
Sí, sí que es trabajo. Pero como al final vemos que eso se traduce en la ilusión de la gente, nos gusta. Pero, sí, la verdad es que sí es mucho trabajo; tanto para las veintiocho konpartsas que nos vamos reuniendo para ir organizando todas las actividades, que es mucho, como para cada una de ellas. Porque cada konpartsa tiene que hacer su txosna. Nosotros, incluso, estamos con profesionales que dedican su tiempo libre a la txosna, tenemos arquitectos que nos diseñan la txosna, tenemos diseñadores que también nos ayudan a decorarla, además están los fontaneros, carpinteros… Aquí, todo el mundo que eche una mano es bien recibido.
Todo el mundo aporta entonces, ¿no?
Sí. Y lo que pueda cada uno. Yo, por ejemplo, soy educador social y no tiene nada que ver. Pero pintar o intentar elaborar una actividad diferente, por ejemplo, es algo que todos sabemos hacer.
Educador social… acabas de terminar la carrera, ¿verdad?
Sí. Acabo de terminar, y también tengo muchas ganas de empezar a trabajar. He estado trabajando con chavales, y me imagino que en el futuro trabajaré con chavales.
Te preocupa cómo están los chavales, es una inquietud que tienes tú…
Sí. Cuando piensas en cómo está el mundo y haces un análisis, empiezas a ver cosas que no funcionan bien, y el pensamiento y la razón te llevan a la acción. Y, en cierto modo, por cómo soy yo, acabé en Sinkuartel; porque viendo cómo estaba el mundo, viendo las guerras, viendo que nosotros construimos armas que luego utiliza cualquier persona en otro punto del mundo y luego se matan entre ellos… era algo en lo que no me gustaba contribuir. Y, por eso, decidí pasar a la acción y me metí en Sinkuartel y en el movimiento antimilitarista. Y en cuanto a mi vida profesional, también pretendo dedicarme a contribuir al bienestar de las personas.
Pretendes enfocar tu trabajo hacia a lo social y hacia el bienestar de la gente…
Sí, intentaré que mi vida profesional se encamine en esa línea, y además seguiré trabajando en Sinkuartel, trabajando y trasladando de forma festiva toda esta crítica a la sociedad, y trabajando desde el antimilitarismo. Al final, es una idea bastante sencilla, pero no sabemos por qué no funciona. Lo que queremos es que los gastos militares se dediquen a gastos sociales; por ejemplo, en vez de tantos tanques, por qué no, tenemos más Aste Nagusia, ¡sería genial!
Volviendo a Aste Nagusia, si tuvieras que recomendar algo de Aste Nagusia, ¿qué recomendarías?
A mí me gusta el día entero. Me gusta desde el chupín…hasta los últimos momentos. Es que cada parte del día tiene algo interesante. Si nadie ha estado en Aste Nagusia, no sólo lo enfocaría a la noche. Yo lo enfocaría a disfrutar de todo el día; bajar al Arenal y disfrutar de los hinchables, del ajedrez, del mus, de todo. Y, luego, también me quedaría un poco por la noche, disfrutaría de los conciertos y de todo lo que ocurre en el Arenal… Hay muchas cosas, pero, sobre todo, intentaría pasar todo un día, aunque, las fuerzas dan para lo que dan, claro.
Intentaremos estar; eskerrik asko, Mikel.
Post new comment